Retención de líquidos: consejos y soluciones

¿PORQUÉ SE PRODUCE LA RETENCIÓN DE LÍQUIDOS?

Nuestro organismo está constantemente ajustando los niveles de líquido a fin de que exista un balance óptimo. Sin embargo, aunque el cuerpo realiza un trabajo excelente para conseguirlo, ese equilibrio puede perderse temporalmente. Esto provoca retención de líquido y produce sensación de congestión. Presenta hinchazón en las manos, cara, abdomen, piernas o tobillos, que además puede advertirse con un aumento de peso moderado.

El exceso de sal, alcohol, dietas muy desequilibradas, periodos de inactividad o variaciones hormonales pueden producir retención de líquidos.

Cuando el organismo detecta un nivel bajo de líquidos activa un mecanismo de defensa y cierra las compuertas para retener el líquido que considera necesario.

Algunos de los incómodos síntomas son las piernas están cansadas y los tobillos hinchados, en ocasiones se amanece con los párpados y la cara inflamada… esto significa que, sin lugar a duda, se retienen líquidos. ¿Qué podemos hacer para evitarlo?

LAS CLAVES PARA EVITAR LA RETENCIÓN DE LÍQUIDOS: CONSEJOS Y REMEDIOS EFECTIVOS

Cuida tu dieta

La dieta juega un papel fundamental en la lucha contra la retención de líquidos. Lleva una alimentación variada, rica en productos frescos y evita los alimentos ricos en sal.

Para contrarrestar el nivel de sodio del organismo y mantener el equilibrio de líquidos, incrementa el consumo de alimentos que aporten potasio. Principalmente se encuentra en frutas como los plátanos, el melón y la sandía. También en verduras como las alcachofas, los berros, las acelgas o la calabaza.

Bebe dos litros de agua al día

Si el organismo permanece hidratado, dejará que los líquidos retenidos sean eliminados. Debido a que la orina contiene sales que retienen líquidos, cuanto más diluida esté, más sencillo será eliminar la sal y evitar la retención.

Las infusiones también son muy recomendables, especialmente el té de manzanilla, diente de león, cola de caballo, enebro, perejil y rabillos de cereza. Algunos caldos de verduras, como los elaborados con alcachofas, puerros, espárragos o apio, resultan especialmente favorables dados sus efectos diuréticos. Sin embargo, es fundamental no superar los cuatro litros diarios para no retener líquidos por sobrecarga. Además, fíjate en la composición del agua mineral, para no consumir aguas ricas en sodio.

Métete en agua

Es un remedio muy eficaz contra la retención de líquidos. Se debe a que la presión del agua fuerza la salida de los líquidos alojados en los tejidos y favorece su eliminación por la orina. Lo ideal es nadar o realizar ejercicios suaves en una piscina tres veces en semana.

Se puede practicar este remedio también llenando la bañera con agua a la misma temperatura del cuerpo y efectuando movimientos suaves con las piernas.

Practica ejercicio

El ejercicio físico es capaz de liberar al organismo del exceso de líquido y sales por medio del sudor y un mayor flujo de orina. Caminar a buen ritmo durante 30 minutos todos los días puede ser suficiente para mantenerse en forma. Eso sí, recuerda beber agua antes de comenzar cualquier rutina de ejercicios.

Evita utilizar prendas ajustadas

Esto es porque obstruyen la circulación y dificultan la correcta expulsión de los líquidos, siguiendo los cauces habituales del organismo.

Pon los pies en alto

Es una medida muy simple, pero, sin embargo, eficaz. Elevar los pies permite que el líquido acumulado en las piernas regrese al sistema circulatorio con mayor facilidad y finalmente a los riñones para su posterior eliminación. Siempre que sea posible, en casa o en el trabajo, mantén tus pies elevados apoyándolos en un reposapiés.

Adquiere hábitos saludables

A través de ejercicios tan sencillos como terminar la ducha con un chorro de agua fría en las piernas o evitar la comida precocinada. Si permaneces durante demasiado tiempo sentada, procura hacer ejercicios con los pies, dirige los dedos hacia abajo y después hacia arriba y mueve los tobillos haciendo círculos. Si es posible, resultará muy beneficioso poder levantarse cada hora y caminar unos pocos minutos o subir un tramo de escaleras. Evita el sedentarismo.

Usa medias de compresión

Hoy por hoy existen modelos que no se diferencian a simple vista de las medias y leotardos de moda. Cuando las piernas tienen una compresión firme y elástica, mejora la circulación de retorno, por lo que la sangre vuelve más deprisa al corazón y pasa más veces y más rápido por el filtro de los riñones.

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