La dependencia emocional NO es amor

La dependencia emocional es un patrón psicológico que opera mediante mecanismos de refuerzo positivo, que acaba generando dependencia psicológica en el sujeto. Afecta por igual a mujeres y hombres. Sin embargo, los hombres suelen ocultar este problema pues se sienten menos capaces de reconocer que están ‘atados emocionalmente’ a otra persona. A causa de la vergüenza en expresar el problema, algunos hombres presentan cuadros de dependencia más severos.

La dependencia emociona tiene mucho que ver con la forma en que una persona se infravalora o la desvalorizan. Se evita cultivando el amor propio, el autoestima y el autoconocimiento.

Esta es la clave para generar relaciones saludables con uno mismo y con los demás. Encontrar a la persona adecuada supone también prepararnos nosotros para una relación. Las personas con dependencia emocional suelen tener o iniciar relaciones poco sanas. Tienen sentimientos excesivos y poco adaptativos de temor a que la relación se acabe en algún momento.
Es común que estas personas no piensen en sus necesidades, que se anulen a sí mismos a favor de su pareja, familia o amistades. Además, tienden a ser muy sensibles a la aprobación de sus actos por parte de estas personas.

Causas de la dependencia emocional

Las causas más comunes son:

Baja autoestima

Este es el factor principal y el más habitual que observamos como causante en las personas dependientes. Este tipo de persona se infravalora de manera constante. Se muestran muy críticos consigo mismos y con su forma de ser, hasta el punto de sentirse inferiores y culpables, incluso, del menosprecio que puedan recibir por parte de sus parejas sentimentales. De esta manera aparece un sentimiento de inferioridad e inutilidad perjudicial para ellos y para la relación.

Miedo a la soledad

Las personas dependientes son personas que no saben, no quieren y no conciben vivir solos. Para ellos la soledad no tiene cabida y por eso necesitan estar acompañados en todo momento sin importarles la calidad de la compañía elegida y por consiguiente la calidad de la relación.

Estado de ánimo negativo

Suelen ser personas que presentan cuadros de ansiedad y/o depresión.

Aunque estas sean las causas más frecuentes, existen muchas más, como:

  • Inseguridades
  • Temor al rechazo y dificultad para dar su opinión.
  • Falta de confianza en su propio juicio y capacidades.
  • Posición inferior en las relaciones
  • No tienen la capacidad de salir de una relación toxica.
  • Sensación de vacío, solo pueden llenar este vacío con otra persona.
  • Autoanulación, no suele pensar en sus necesidades.

Síntomas de la dependencia emocional

Angustia o miedo exagerado a la separación

La persona que sufre dependencia emocional no puede imaginar una vida sin la otra persona. No es capaz de disfrutar de la relación presente por el miedo desmedido a que esta acabe. Es por esto que necesita complacer en todo momento a su pareja, involucrarla en todas sus actividades o pidiendo su opinión ante cualquier decisión. Este comportamiento anula sus propios deseos a favor de los de la otra persona. Esto puede desencadenar en un aislamiento social.

Obsesión por alguien

Existe un deseo incontrolado al contacto continuo con la persona de la que se depende, a través de llamadas, mensajes, etc. La persona dependiente tiene la necesidad de saber en todo momento dónde, con quién y qué hace su pareja.

Idealización

La persona dependiente idealiza a su pareja de tal manera que no es capaz de ver nada negativo en él o en ella y hará todo lo que esté a su alcance para mantener esta relación. En este punto, la persona dependiente sobrevalorará las cualidades de su pareja e infravalorará las propias. Dejándose manipular fácilmente, centrando sus esfuerzos en la felicidad de su pareja y no en la suya y teniendo sensación de malestar y sentimientos de culpabilidad cuando va en contra de la opinión de la otra persona.

Dependencia económica y doméstica

Las personas dependientes suelen serlo también a otros niveles, como el económico o en las obligaciones domésticas.

Cómo romper con la dependencia emocional

El paso más importante para superar la dependencia emocional, es reconocerla. Puede que llegados a este punto ya lo tengas claro, pero si aún tienes dudas te recomiendo lo siguiente. redacta una lista de aquellas cosas que haces por amor o cariño y que no te perjudican como persona y otro listado de aquellas cosas que haces o aguantas por el rasgo de dependencia emocional y si influyen muy negativamente en tu salud y bienestar. Valora si has dejado de lado otras relaciones o amistades importantes, si has cambiado tus actividades de forma drástica al favor de la otra persona, etc. También debes pensar si estas siendo tratado correctamente en esta relación o has experimentado sufrimiento.

Una vez que hayas sido honesto contigo mismo y tengas la respuesta, es hora de salir de esa situación.

El paso más importante es reforzar el autoestima y aprender a estar solo. Es hora de pensar en ti mismo y de valorarte, necesitas buscar metas nuevas y realizarte como persona. Habrá momentos difíciles en los que quieras volver atrás, a tu «estabilidad» a lo fácil y conocido, pero es en ese momento cuando debes pensar en todo lo que mereces y resistir a la tentación de volver.

Puede ser que necesites buscar la ayuda de un profesional, y está bien no pasa absolutamente nada. Él te guiará, te ayudará a adquirir herramientas para mejorar tu autoestima, tus habilidades interpersonales y, por tanto, tu bienestar.

Deja un comentario