Identificar una relación tóxica

Cuando hablamos de relación tóxica lo primero que nos viene a la mente a la mayoría de personas, es una relación de pareja. Pero por desgracia, este tipo de relaciones se pueden dar con nuestra familia, nuestros amigos o incluso con nosotros mismos.

En este post vamos a ver cuáles son sus características, los tipos que existen y cómo poder salir de una relación tóxica, y para ello comenzaremos definiéndola.

¿Qué es una relación tóxica?

Un relación tóxica es aquella que te causa daño, malestar y te destruye. Va cambiando tu manera de ser a peor, tu autoestima va decayendo, junto con tu estado de ánimo y vas alejándote de las cosas que te gustan.

Características de las personas tóxicas

Negatividad

Son personas muy negativas, no son capaces de ver el lado positivo a ninguna situación. Ven la vida con pesimismo y falta de entusiasmo, por lo que no son capaces de evolucionar.

Queja

Estas personas se quejan constantemente de todo, nunca están satisfechos o conformes con nada, pero tampoco hacen nada por intentar cambiarlo.

Culpabilidad

Culpabilizarán siempre a otras personas para así no reconocer su culpa.

Critican

Nunca ven cualidades o habilidades en otras personas, siempre se enfocan en lo negativo y lo usan para criticar y hacer daño a la otra persona.

Se victimizan

Todo el mundo les hace mal a ellos. Siempre son los perjudicados en cualquier situación y sienten que todo el mundo conspira contra ellos.

No aceptan errores

Nunca van a aceptar que se equivocaron. Al contrario, se defienden con excusas no válidas y no escuchan. No son conscientes de sus errores, y si lo son nunca los reconocerán.

Se expresan de mala manera

Cuando intentas entablar una conversación con ellos manejan un nivel de tensión alta, y no permiten establecer una conversación adecuada.

No son empáticos

No tienen la capacidad afectiva o cognitiva de ponerse en el lugar de la otra persona.

Manipuladores

Siempre consiguen poner una situación o conversación a su favor, tergiversando las palabras o actos de otra persona y de esta manera consiguen siempre lo que quieren.

Tipos de relaciones tóxicas

Relación de llenado

Este tipo de relación aparece cuando estás en una relación sólo y exclusivamente por el hecho de que sientes que la otra parte te completa, te llena, y aporta “eso” que consideras que a ti te falta…

Una relación jamás debe de ser una vía para cumplir carencias personales. Si estás inmerso en una relación de este tipo, debes trabajar estas carencias de manera individual ya que no es obligación de nadie rellenar esos vacíos o solucionar los problemas que tú puedas tener.

Una relación se basa en el aporte de beneficios para ambas partes, se trata de complementar y aportar cosas positivas mutuamente.

Es una de las relaciones tóxicas más habituales, en las que un individuo domina mientras el otro «deja hacer». Esto ocurre cuando una parte se acomoda y deja que la otra persona controle, maneje, decida y además no de manera opcional. Por lo tanto, cuando los roles ya están establecidos, es muy difícil que la persona sumisa adquiera el control y la iniciativa.

Relación de co-dependencia

Los dos miembros de la relación dependen de la otra persona y han perdido su individualidad. Ambos perfiles son sumisos y pasivos y siempre anteponen el bienestar del otro antes que el suyo propio. Las necesidades individuales nunca se satisfacen, lo que va a provocar que a la larga haya malestar e infelicidad por ambas partes.

Relación fundamentada en ideas irracionales

Esta relación se basa en los mitos y creencias de amor romántico e idealizado que la sociedad nos ha vendido como real.

Como nunca se alcanza ese estado de perfección, este tipo de relaciones causa infelicidad y desesperación en la persona que ansia alcanzar ese tipo de amor.

Relación anclada en el pasado

Si el pasado es parte del presente en tu relación actual, algo estás haciendo mal. Lo mejor para nuestro bienestar emocional es aceptar el pasado, aprender de él y saber pasar página.

Mira hacia el presente y de cara al futuro.

Relación con comunicación pasivo-agresiva

Esta relación es aquella en la que la forma de comunicarse no es abierta, sincera, honesta, libre, afable… es una comunicación que se realiza a través de indirectas, de manera hostil y con la intención de manipular a la otra persona y no de comunicar e informar.

Relación basada en mentiras

Una relación ha de basarse y centrarse en la confianza. En el momento en el que esto no es así o se pierde, empieza el problema. Omitir, ocultar, falsear…sólo creará barreras, dudas y conflictos.

Relación basada en el miedo

En el momento en el que aparece el miedo y domina la relación, pasa a ser tóxica. Las relaciones se mantienen para disfrutar, no para sufrir. ¿Tienes miedo a que la otra persona te deje?, ¿tienes miedo de no poder ser tú mismo? Sal de ahí.

Relación idealizada

En este tipo de relación tóxica los individuos tienen expectativas totalmente distintas de lo que es o va a ser su relación, normalmente por no haberlo hablado y dejado claro. Si el grado de idealización es lo suficientemente intenso, esto la transformará en un tipo de relación tóxica.

Cómo alejarte de las relaciones tóxicas

Observa y cuestiona

Tomate un tiempo y observa el comportamiento de la persona que consideras tóxica. Date cuenta si es una persona tóxica y se consciente de sus comportamientos y cómo afecta tu vida.

¿Por qué?

Pregúntate por que sigues ahí. Es decir, porque permites aún que esa persona siga en tu vida si sabes que sólo aporta cosas negativas en ella.

Aumenta tu autoestima

Cuanto más fuerte sea tu autoestima y más claro tengas todo lo que vales, menos vas a permitir estar cerca de personas tóxicas. Cuando sabes tú valor, no dejas que nadie te menosprecie.

Actúa

Llegados a este punto, es el momento de actuar. Piensa en ti y saca a esa persona de tu vida. No importa si es tu pareja, tu padre, tu madre, tu hermano o tu amigo, si esa persona te hace más mal que bien, aléjate de ella.

Pon límites

Cuando hayas tomado la decisión, es decisivo que estés seguro de ti. Hay que poner límites en nuestra vida para que otros no vulneren nuestro valor. Por lo tanto, poner límites ayuda a que otros nos respeten y no traspasen nuestros límites.

Si has llegado hasta aquí es porque por desgracia te has sentido identificado a lo largo de este artículo. Espero que hayas encontrado la respuesta que buscabas y con ella, sepas que camino debes tomar ahora. El primer día de tu nueva vida es hoy.

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